“La maternidad es la vocación más noble de la tierra. La auténtica maternidad es la más bella de todas las artes, la más grande de todas las profesiones. La mujer que pinta una obra de arte o la que escribe un libro que influya en millones de personas merece la admiración y el aplauso de la humanidad; pero la que críe con éxito a una familia de hijos saludables y hermosos, cuyas almas inmortales tengan ascendiente a través de las épocas después que las pinturas se hayan desmerecido y que los libros y las estatuas se hayan deteriorado o destruido, merece el más alto honor que el hombre pueda rendirle.” David O. McKay
jueves, 19 de abril de 2012
Para mi madre en su dia!
Antes que nada dejenme decirles que esta es una sorpresa para mi madre Teresita(soy su hijo Carlos)que hoy en su cumpleaños quise homenajearla con este escrito en su tan amado blog al cual le pone mucho empeño!
Madre sabes que te quiero con el alma, no se que habria sido de mi sin vos y sin la abue!
Te deseo lo mejor y sabe que siempre voy a estar para lo que necesites, sos una gran madre leona que siempre lucho para inculcarme los mejores valores y soy la prueba viviente de que esos valores los tengo arraigados en mi corazon!
“La maternidad es la vocación más noble de la tierra. La auténtica maternidad es la más bella de todas las artes, la más grande de todas las profesiones. La mujer que pinta una obra de arte o la que escribe un libro que influya en millones de personas merece la admiración y el aplauso de la humanidad; pero la que críe con éxito a una familia de hijos saludables y hermosos, cuyas almas inmortales tengan ascendiente a través de las épocas después que las pinturas se hayan desmerecido y que los libros y las estatuas se hayan deteriorado o destruido, merece el más alto honor que el hombre pueda rendirle.” David O. McKay
“La maternidad es la vocación más noble de la tierra. La auténtica maternidad es la más bella de todas las artes, la más grande de todas las profesiones. La mujer que pinta una obra de arte o la que escribe un libro que influya en millones de personas merece la admiración y el aplauso de la humanidad; pero la que críe con éxito a una familia de hijos saludables y hermosos, cuyas almas inmortales tengan ascendiente a través de las épocas después que las pinturas se hayan desmerecido y que los libros y las estatuas se hayan deteriorado o destruido, merece el más alto honor que el hombre pueda rendirle.” David O. McKay
sábado, 14 de abril de 2012
Huerta Orgánica




Estas fotos las tenía guardadas desde hace tiempo y ahora las mostramos para compartirlas con uds. aprovechando la oportunidad para decirles que se puede aunque uno esté todo el dia ocupado, cuando llega uno a la casa es un placer ver como van creciendo, disfrutar como ellas al recibir el riego, es una buena terapia!, nuestra huerta sigue dándonos sus frutos.Las macetitas de albahaca y fresas son latas de tinner cortadas en la mitad (las trajo mi hno. de su taller de carpinteria) luego las pintamos.
El enrejado que mi hijo les puso para resguardarlas es de metal, con el agua se oxida, y eso baja a las macetas nutriendo la tierra.
Ya pudimos disfrutar de nuestras verduras, tomates, ajies, albahaca, menta (en verano las usamos para las ensaladas de pepinos y para tragos frescos), estamos en otoño y seguimos cosechando. Gracias a nuestra Madre Tierra!
sábado, 7 de abril de 2012
Reciclado de frasquitos en deshuso y latitas de conserva.




Hay frasquitos de dulce con flores multicolores secas, otros con velitas de noche, uno de yogurt también con velita, algunos con sombreritos de hilo rústico al crochet otros con puntillas o galones bordados. y una latita de tomate que me dió pena tirarla, la forré con un trocito de tela con dibujitos y la cerré con una cinta bb de raso y florcitas en crochet.sábado, 31 de marzo de 2012
Reciclando maderas y vistiéndolas en vintage
domingo, 25 de marzo de 2012
Flores en crochet y Corazones aromatizados


Otra parte de mis vacaciones: tenia ganas de tejer en crochet una florcitas jaspeadas, lo que más me impresionó es que pude tejerles unas hojas!, las adorné con botones, me encantaron como quedaron, tenia unos corazones que estaban ya cortados pero no terminados así que también los terminé y los adorné con perlitas, puntillas y una florcita rosa en crochet.
Estas vacaciones han sido muy productivas!!!!!
Estas vacaciones han sido muy productivas!!!!!
miércoles, 21 de marzo de 2012
miércoles, 14 de marzo de 2012
A todas esa mujeres que trabajan desde el silencio y a quienes las saben valorar
QUISE ENVIARLO PARA EL DÍA DE LA MUJER... SE ME TRASPAPELÓ... LEÉLO AMIGA, VALE LA PENA.
"He sido muy afortunado en esta vida. Nada para mí ha sido fácil."- COUSTEAU
UNA HISTORIA POCO CONOCIDA
Jacques Yves Cousteau pasó toda su vida en el mar, no contento con inventar los equipos de buceo actuales recorrió el mundo, a bordo del Calypso para enseñarle a la humanidad la grandiosidad de los océanos.
Muchos hombres y mujeres crecimos entre sus imágenes, muchos fuimos contagiados por su "fiebre de mar", jugábamos de chicos a ser buzos del Calypso,conocíamos todas sus historias, vivimos todas sus inmersiones.
Pero la mayoría de la gente jamás conoció la historia del día en que el Calypso se perdió, de aquel día que pudo ser el último día de una historia que aún no había comenzado.
Terminaba la década de los 40, no era una época fácil en Europa. La segunda guerra mundial había dejado a Francia en ruinas. Jacques Cousteau, un joven oficial de la marina decide dar un vuelco a su vida, con la ayuda de sus amigos y un esponsor secreto, compra un viejo dragaminas fuera de servicio y lo bautiza con el nombre de "Calypso", renuncia a la marina y convence a un grupo de buzos para acompañarlo en la gran aventura: recorrer los mares del mundo filmando los fondos oceánicos.
Todos sus ahorros se gastaron en equipamientos, vendió su casa para costear el viaje, todo su pasado y su futuro estaban puestos en ese viejo barco.
Partieron rumbo al Mar Rojo donde planeaban filmar su primera película. Al llegar anclaron el barco cerca de la costa de Egipto y todos los hombres fueron al agua; en el barco sólo quedó la esposa de Cousteau, Simone.
Mientras que los buzos estaban bajo el agua, el cielo se cubrió de nubes, la superficie del mar se encrespó, comenzó a soplar un fuerte viento. Los buzos no pudieron volver al barco, nadaron hacia la costa. Una vez ahí contemplaron al Calypso que se sacudía con cada golpe de ola, tironeando el cabo del ancla que se rompería inevitablemente.
Cousteau temía por su esposa, una mujer delgada que no tenía idea de barcos ni de navegación. Los buzos, presos de impotencia, esperaban la rotura del cabo del ancla para ver como todas sus ilusiones se hundían con el viejo buque.
El cabo se rompió en un estallido seco, e inmediatamente se escuchó el motor del barco que se ponía en marcha, viraba a babor y se internaba en el mar de frente a la tormenta. Al timón estaba Simone Cousteau, y no parecía estar dispuesta a dejar hundir al Calypso. Como no sabía nada de náutica, decidió ir mar adentro, donde no podría chocar con nada.
Viajaba hacia la tormenta. Ocho horas duró la lucha entre el viejo dragaminas y el mar, ocho horas donde una mujer sola, que nunca antes había estado en un barco, sacaba fuerzas de la nada para evitar que los sueños de su marido se hundieran ese día. Cuando la tormenta terminó, llevó el barco hacia la costa que se veía a la distancia, pero como no lo sabía atracar y ya no tenía ancla, simplemente lo dejó flotar a la deriva con el motor apagado, esperando que los buzos, que miraban la maniobra desde tierra, se pudieran acercar a nado. Al llegar encontraron a una Simone sonriente que, ante la sorpresa de todos, los recibió con café caliente.
Pasaron muchos años, y el viejo dragaminas se convirtió en uno de los buques oceanográficos más famosos del mundo, navegó por todos los mares y visitó todos los puertos. Cousteau adquirió fama internacional. En 1980, en un reportaje, un periodista le preguntó si era difícil comandar el Calypso, Cousteau contestó: "No, si está Simone a bordo, ella es la cocinera, la madre de treinta marineros, la que aconseja, la que pone fin a las peleas, la que nos manda a afeitar, la que nos reta, la que nos acaricia, la peluquera de a bordo, nuestra mejor crítica, nuestra primera admiradora, la que salva al barco de las tormentas. Ella es la sonrisa cada mañana y el saludo antes de irnos a dormir. El Calypso podría haber vivido sin mí... pero no sin Simone" Una mujer que vivió entre cámaras y nunca se dejó fotografiar, no figuró en ninguna de las enciclopedias del Calypso, se negó a ser vista en las películas, y la mayoría de la gente nunca vio su cara.
Nuestro homenaje a Simone Cousteau... y a todas esas mujeres que trabajan desde el silencio y a quienes las saben valorar...
"He sido muy afortunado en esta vida. Nada para mí ha sido fácil."- COUSTEAU
UNA HISTORIA POCO CONOCIDA
Jacques Yves Cousteau pasó toda su vida en el mar, no contento con inventar los equipos de buceo actuales recorrió el mundo, a bordo del Calypso para enseñarle a la humanidad la grandiosidad de los océanos.
Muchos hombres y mujeres crecimos entre sus imágenes, muchos fuimos contagiados por su "fiebre de mar", jugábamos de chicos a ser buzos del Calypso,conocíamos todas sus historias, vivimos todas sus inmersiones.
Pero la mayoría de la gente jamás conoció la historia del día en que el Calypso se perdió, de aquel día que pudo ser el último día de una historia que aún no había comenzado.
Terminaba la década de los 40, no era una época fácil en Europa. La segunda guerra mundial había dejado a Francia en ruinas. Jacques Cousteau, un joven oficial de la marina decide dar un vuelco a su vida, con la ayuda de sus amigos y un esponsor secreto, compra un viejo dragaminas fuera de servicio y lo bautiza con el nombre de "Calypso", renuncia a la marina y convence a un grupo de buzos para acompañarlo en la gran aventura: recorrer los mares del mundo filmando los fondos oceánicos.
Todos sus ahorros se gastaron en equipamientos, vendió su casa para costear el viaje, todo su pasado y su futuro estaban puestos en ese viejo barco.
Partieron rumbo al Mar Rojo donde planeaban filmar su primera película. Al llegar anclaron el barco cerca de la costa de Egipto y todos los hombres fueron al agua; en el barco sólo quedó la esposa de Cousteau, Simone.
Mientras que los buzos estaban bajo el agua, el cielo se cubrió de nubes, la superficie del mar se encrespó, comenzó a soplar un fuerte viento. Los buzos no pudieron volver al barco, nadaron hacia la costa. Una vez ahí contemplaron al Calypso que se sacudía con cada golpe de ola, tironeando el cabo del ancla que se rompería inevitablemente.
Cousteau temía por su esposa, una mujer delgada que no tenía idea de barcos ni de navegación. Los buzos, presos de impotencia, esperaban la rotura del cabo del ancla para ver como todas sus ilusiones se hundían con el viejo buque.
El cabo se rompió en un estallido seco, e inmediatamente se escuchó el motor del barco que se ponía en marcha, viraba a babor y se internaba en el mar de frente a la tormenta. Al timón estaba Simone Cousteau, y no parecía estar dispuesta a dejar hundir al Calypso. Como no sabía nada de náutica, decidió ir mar adentro, donde no podría chocar con nada.
Viajaba hacia la tormenta. Ocho horas duró la lucha entre el viejo dragaminas y el mar, ocho horas donde una mujer sola, que nunca antes había estado en un barco, sacaba fuerzas de la nada para evitar que los sueños de su marido se hundieran ese día. Cuando la tormenta terminó, llevó el barco hacia la costa que se veía a la distancia, pero como no lo sabía atracar y ya no tenía ancla, simplemente lo dejó flotar a la deriva con el motor apagado, esperando que los buzos, que miraban la maniobra desde tierra, se pudieran acercar a nado. Al llegar encontraron a una Simone sonriente que, ante la sorpresa de todos, los recibió con café caliente.
Pasaron muchos años, y el viejo dragaminas se convirtió en uno de los buques oceanográficos más famosos del mundo, navegó por todos los mares y visitó todos los puertos. Cousteau adquirió fama internacional. En 1980, en un reportaje, un periodista le preguntó si era difícil comandar el Calypso, Cousteau contestó: "No, si está Simone a bordo, ella es la cocinera, la madre de treinta marineros, la que aconseja, la que pone fin a las peleas, la que nos manda a afeitar, la que nos reta, la que nos acaricia, la peluquera de a bordo, nuestra mejor crítica, nuestra primera admiradora, la que salva al barco de las tormentas. Ella es la sonrisa cada mañana y el saludo antes de irnos a dormir. El Calypso podría haber vivido sin mí... pero no sin Simone" Una mujer que vivió entre cámaras y nunca se dejó fotografiar, no figuró en ninguna de las enciclopedias del Calypso, se negó a ser vista en las películas, y la mayoría de la gente nunca vio su cara.
Nuestro homenaje a Simone Cousteau... y a todas esas mujeres que trabajan desde el silencio y a quienes las saben valorar...
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